Mapa del patrimonio industrial de Cataluña

150 elementos imprescindibles

Can Sanglas

  • Can Sanglas y el Ter en primer plano.

    © Lluís Grané
  • Interior de Can Sanglas

    © David Fajula
  • Exterior de Can Sanglas

    © Lluís Grané

¿Por qué visitarlo?

Elemento histórico e industrial destacado de la cuenca del Ter.

La curiosidad

El funcionamiento de una turbina hidráulica Fontaine.

¿En qué momento visitarlo?

Durante todo el año.

El edificio que acoge el Museu del Ter es la antigua hilatura de algodón de Can Sanglas, una de las primeras fábricas de río erigidas en Manlleu, justo en el punto donde acaba el recorrido de más de dos kilómetros del canal industrial de Manlleu, uno de los más emblemáticos de la industrialización catalana. Los orígenes de Can Sanglas se remontan a 1833, cuando los fabricantes Martí Sanglas y Bonaventura Miàs obtuvieron una concesión de agua para poner en marcha una fábrica de hilados. En 1837 ya habían empezado a levantar el edificio, construido con cantos rodados de río. Pero, como en otros proyectos de la época, la fábrica no empezó a funcionar hasta como mínimo 1841, una vez finalizada la primera guerra carlista (1833-1840).

La característica más singular de Can Sanglas es la existencia de dos espacios energéticos alimentados por ramales diferentes del canal industrial de Manlleu. Can Sanglas fue la primera fábrica del Ter medio que instaló una turbina Fontaine de la casa Planas, Junoy, Barné & Cia. de Girona, conocida por los técnicos locales como ‘got-a-perxes’. Fecha aproximadamente de 1860 y actualmente todavía funciona, gracias a su interés divulgativo en su lugar original. El edificio cuenta también con otra turbina Francis, instalada a partir de 1929, y que había sustituido la antigua, otra Fontaine de 1888-89. En 2004 se acopló un alternador para la producción de electricidad a esta máquina hidráulica.

  • s.XIX (1837-1841)
  • BCIL (1055-I de fecha 18.01.2006)